Anabel y el síndrome de la felicidad: sobrevivir a la Encefalitis de Rasmussen
Difícil imaginarla distinta a como es ahora: risueña, coqueta, intranquila. Anabel Estopiñales Alonso tiene ocho años y posa para las fotos sin preguntarse por qué todos quieren saber de ella, o el motivo de incontables afectos recibidos en la sala de Neurología, del Hospital Pediátrico Paquito González Cueto, de Cienfuegos.